domingo, 24 de enero de 2016

Me amo y me cuido...

Louise L. Hay

Todas las personas del camino de la vida nos traen un mensaje nos dice Paulo Coelho: algunas personas vienen como bendiciones y otras como lecciones.

Bendición en mi vida terrenal: Mi padre, mi madre, mi hermano, mis afectos... bendición en el área espiritual: Nuestro Señor Jesucristo, la Virgen María, el Espíritu Santo, la Santísima Trinidad, los ángeles y los arcángeles... bendición en el área emocional: Louise L. Hay, Wayne Dyer, David R. Hawkins, Gregg Braden, Masaru Emoto, Ingrid Cristina B... bendición en el área laboral: mi equipo y mis clientes... son bendición todas las personas que aportan desde el compromiso, lo positivo y lo constructivo.

Todas las personas del camino son Maestros o Maestras tienen una lección que enseñarnos y solo se van cuando nos han enseñado lo que necesitamos saber.

Antes de la partida de mi padre mi corazón le avisó a mi mente sobre ciertas personas que son apariencia sin esencia.

La partida de mi padre reveló con actos concretos lo que en realidad las personas eligieron para alimentar su corazón: positivo o negativo.

Poco a poco se ha ido aclarando el panorama de lo que sirve y lo que no sirve.

A veces uno presiente, percibe, más no tiene elementos concretos y da impresión ser ligera y cometer una imprudencia o injusticia, más gracias a Dios y a mi Padre se ha ido revelando en el momento oportuno el actuar leal o desleal de la(s) persona(s) a quien(es) en algún momento se le(s) tuvo un especial afecto.

La partida de mi Padre me dio una GRACIA: la Gracia de la Fortaleza se venía gestando desde hace mucho tiempo porque cuando uno ama, comparte, vive y disfruta en vida con la persona en vida con sinceridad, cariño y amor ese mismo amor fortalece y sostiene junto con la oración cuando la persona trasciende. El duelo, duele y se maneja con fortaleza y serenidad.

Estoy viviendo una era de profundos y positivos cambios que se puede resumir en una frase: bienvenida la era del amor propio.

Es una elección vital el tipo de vida, personas y relaciones que queremos: constructivas o destructivas.

Es doloroso decir adiós, hasta pronto y tomar distancia con personas a quienes se les tiene afecto y que no pueden ver en ellas mismas el ser amoroso y de luz que son, personas que eligieron alimentar la parte tóxica y destructiva de su alma en lugar de alimentar el ser de luz y amor que esencialmente son.

Por amor propio hay que dejar ir a las personas y relaciones que dañan o intentan dañar nuestra vida, hay que dejar ir a las personas tóxicas y destructivas porque es una falta de amor propio rodearnos de personas enfocadas en hacernos daño, enfocadas en la ingratitud, enfocadas en la deslealtad, enfocadas en el engaño y la mentira, enfocadas en robarnos nuestra vida, nuestros sueños, nuestro tiempo, nuestros recursos, nuestra energía y nuestra tranquilidad.

Como me explicó sabiamente un ser de luz con una inteligente y lúcida metáfora hasta Dios le dijo a Lucifer: "hasta luego hermano..." si decidió convertir su vida en un infierno ese es su problema y su decisión. 

En la batalla de San Miguel Arcángel contra el Dragón venció San Miguel Arcángel y su ejército de ángeles y Dios envió a Lucifer para el Infierno...

Ni el propio Dios soporta a los espíritus de actuar tóxico y destructivo, y  no es obligatorio adoptar y soportar a gente de actuar tóxico y dañino.

Es un acto de amor propio tomar distancia y alejarse de personas y relaciones dañinas y tóxicas y es un acto de amor propio rodearnos de personas y relaciones positivas y constructivas.

Las personas positivas y constructivas alimentan la mente, el espíritu y el corazón con palabras, lecturas, música, imágenes, fotografías, películas, entornos y relaciones de alta energía las personas positivas cuidan y aman su cuerpo, no importa la edad siempre se ven y están bien, nuestro espíritu y la energía que nos inspira son eternos... la belleza es una proyección de nuestro ser interior.

Todos y todas de alguna manera hemos creado y vivido nuestros propios infiernos y la ley de atracción nos trae la gente acorde para lo que estamos viviendo: el infierno, la transformación y el cielo.

Como decía mi amado Padre: los burros viejos se buscan para rascarse o como dicen por ahí los espíritus se atraen.

Lo interesante no es el infierno y la edad oscura, que tan degenerados fuimos, somos o podemos ser, lo realmente desafiante es salir del Infierno y tener la capacidad de transformación para elegir, crear, mantener, alimentar y vivir nuestro propio Cielo... este es el verdadero Desafío: SABER VIVIR, CON BIENESTAR, RESPETO Y AMOR PROPIO.

ME AMO Y ME CUIDO SIGNIFICA DARME MI LUGAR Y HACERME RESPETAR PORQUE ME QUIERO MUCHO, ME VALORO Y ME CUIDO.

HACERME RESPETAR ES ACTUAR SIEMPRE DESDE EL AMOR PROPIO, EL AUTO RESPETO, LA VERDAD, EL BIEN Y LA CLARIDAD.

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